CAESA se congratula por la bajada del paro a la par que muestra su preocupación por la falta de calidad del empleo creado.

La Encuesta de Población Activa –EPA- para el cuarto trimestre y cierre de 2016, arroja un balance positivo en cuanto a la creación de empleo y ocupación. Visto con perspectiva anual y a nivel estatal, el paro bajó en más de medio millón de personas registrándose el tercer descenso anual consecutivo, además se crearon más de 400.000 puestos de trabajo.

En contraposición a esos datos positivos están, entre otros, los siguientes: Aun más de 4,2 millones de personas continúan desempleadas; prácticamente la mitad de los jóvenes se deben calificar como personas paradas de larga duración; y, por último, el trabajo que se está creando está falto en gran medida de calidad y estabilidad al estar caracterizado, en su mayor parte, por la precariedad y la temporalidad. Un dato que confirma lo anterior es el peso de los contratos temporales, el cual sigue creciendo y ya suponen el 26,5% del total, casi un punto porcentual más que hace un año.

Andalucía, con 78.000 desempleados menos en el año, registra uno de los mayores descensos por comunidades. Igualmente y en términos absolutos, también experimenta uno de los mayores decrecimientos en el último trimestre. No obstante, territorialmente y a pesar de liderar la creación de empleo, registra la tasa de paro más alta (solo superada por Extremadura), y un mercado laboral caracterizado en cuanto a la creación de empleo, al igual que el estatal, por la precariedad y la temporalidad. A lo que se debe unir una tasa de actividad por debajo de la media nacional y con un claro sesgo negativo por género, producto de unas características muy propias de su mercado laboral y de su sistema productivo, el cual precisa urgentemente de un plan por el empleo de calidad y un cambio en el modelo económico.

Por todo lo anterior, desde CAESA, se aboga, por un lado, por incrementar las medidas sociales que palien las situaciones personales y familiares de aquellas personas que queriendo trabajar continúan sin poderlo hacer y, por otro, por alcanzar un gran acuerdo político, económico y social que actúe como acicate en la creación de empleo estable y de calidad. Llevarlo a cabo se muestra como necesario y precisará del liderazgo decidido de los poderes públicos y el concurso y corresponsabilidad, dentro de un amplio marco de diálogo social, de todos los interlocutores políticos, económicos y sociales.